8 jul 2011

Mientras tanto

Vuelvo a caerme por las esquinas, a tropezar con el canto de un euro, a perder neuronas disueltas en otro vaso sin hielo que derrita los desechos de esto.
Me cuesta la vida pasar como un funambulista por esta cuerda, fina como hilo de pescar, dura como piedra y sin volumen fijo como el agua.
Somos peces de ciudad, vírgenes del pecado y soledad, duendes del misterio, del beso a escondidas, de la mentira omitida, que siempre será verdad pese a no ser contada.
Ciego estúpido, ruinas del despecho, ahora ya no tengo donde cogerme, solo el consuelo del "vista que no ve, corazón que ignora" (¿o no era así?).

Mientras los días bajan en revoluciones, donde las tensiones me las meriendo en dos danones y el primero que me venga a tocar los cojones le mando a la mierda con mil amores.
Tú me hablas, yo quiero callarte y aunque sea por unos instantes, no parar de mirarte, de desear que nuestras miradas se encuentren, que me cojas de la mano esperando como si fuera tu papá que te lleve a algún sitio, que te saque a pasear.

Me voy, quizás, y solo quizás solo me veas si quieres verme, si mi teléfono sonara a las tantas de la madrugada; mientras tanto, desaparezco, quiero mi tiempo, volar lento, saborear...más lento...
¿Me acompañas?

1 jul 2011

BUENAFUENTE



“Bueno amigos, pues esto ya está. Y antes de irme quería decirles, ya que hay mucha confianza con ustedes, toda; las tres cosas más importantes que he aprendido durante todo este tiempo.
La primera es que ustedes, el público, es todo lo que da sentido a nuestro trabajo; todo lo demás es secundario. Hemos intentado hacer un programa de televisión digno y honesto, pero sobre todo por respeto a nosotros mismos, no nos vamos a engañar, y también a ustedes. Alguien definió la mala televisión como la tale ante la que te sientes incómodo y maltratado; pues se trataba de hacer todo lo contrario. ¿Y por qué? Por ustedes. Porque ustedes son mucho más listos de lo que creen los programadores de televisión. Cuando pongan esas cosas malas, ¿a ustedes les gustan?, ¡pues díganlo! Son buena gente; son gente con ganas de divertirse, de ver, escuchar cosas interesantes. Este año hemos traído personas muy listas, que nos van a ayudar a salir de todo esto: economistas, sociólogos, psicólogos… Ha sido increíble. Y a ustedes les ha gustado; eso es una herencia que nos llevamos.
Segunda cosa; nuestro equipo, mi equipo. Quiero decir hoy que, mi equipo, me ha hecho mejor persona y mejor profesional; un aplauso para ellos. Este programa lo ha hecho un colectivo, algunos los ven por aquí otros no los pueden ver, pero yo creo que es el mejor equipo de la televisión de España. Dices, “¡que hay otros programas!”; no son tan buenos, “son buenos”, sí, pero tanto no. Es un equipo de gente comprometida, eficaz, cariñosa, sufrida… cada vez han cobrado menos y lo han hecho mejor. ¿Tontos? No. Buenos. Yo les decía: “chicos, el programa sigue, pero hay menos presupuesto”. Y decían: “Vale…”. Claro, también, ¿dónde van a ir, no? No, esto es broma; no les va a faltar trabajo, se lo he dicho a todos, y si yo hago otra cosa, contaré con ellos. He aprendido más de ellos, que ellos de mí; y no lo digo para quedar bien porque no tengo necesidad, lo digo de verdad.
Y una tercera cosa, quizá la última, como cierre. Que es que, hemos comprobado este año que el mundo de la comedia, el mundo de la comedia es el mejor trabajo del mundo. El mejor. Con la comedia puedes decirlo todo, encima te ríes y te sientes mejor. Un día cabreado, te lo arregla una buena risa. Esto de irse a dormir reído es muy bueno; lo otro también eh, y sepáralo, no lo juntes: primero una cosa y luego te ríes, que a veces esto lleva a engaño.
En estos tiempos injustos que vivimos, cabrones, muy difíciles, de cambio, no sé dónde vamos a parar pero a algún sitio llegaremos; nos hemos dado cuenta de la importancia de la ironía y la parodia, porque o te ríes de este mundo, en su cara además y de los que lo llevan, o este mundo acaba con tu paciencia; y eso no puede ser, María Teresa, no puede ser…
Y otra cosa, yo no sé qué pasará en el futuro, igual volvemos de vacaciones y España ya no existe y nos vemos todos en Andorra, no lo sé. Pero una cosa está clara, seguro que volveremos aquí para plantarle cara a la vida y contarla, siempre, siempre… con nuestra nariz de payaso y su impagable complicidad y este equipo que digo, que sabrá que esto es algo más que un programa de tele; esto es una manera de vivir. Ah, y otra cosa, no olviden que un cómico ha de hacer siempre lo contrario de lo que se espera de él porque en la sorpresa está la gracia; a lo mejor todo lo que he dicho no es verdad… No, no…sí que es verdad…sí…sí que es verdad…
Me voy por donde he venido; cada día salgo por aquí, y digo “ostras, cada día entro, pero nunca he salido”. Voy a ver cómo es esto de salida. Y eso sí, como buen catalán y cómico, voy a apagar la luz que esto gasta mucho.
Una cosa, mañana se despertarán y no recordarán nada. Felices sueños desde Barcelona.”
ANDREU BUENAFUENTE, 30 DE JUNIO DE 2011.

Bueno, y con esta emotiva despedida este gran cómico pone fin a una etapa de su vida, y por qué no decirlo de las nuestras. Desde aquí solo salen agradecimientos y buenas caras por todos estos años en los que hemos compartido noches y risas. He aprendido muchas cosas, pero quizás, la que más me ha calado ha sido la de saber reírse, primero de uno mismo, y segundo, de todo cuanto nos rodea. El mundo es demasiado jodido como para que nos deprimamos; el combate a sonrisa abierta está servido. Lo mejor es que cuando los demás crean que vas a utilizar la violencia como arma, utilices una sonrisa y una risa; no se lo esperarán. Pero si algo he podido aprender en la vida es creer que me puedo reír de todo; un día me darán, y con razón, pero oye, el ratito bueno no me lo quita nadie.
Visto como está el panorama televisivo, y para alguien que está estudiando cosas relacionadas con la comunicación y que cuando sea más mayor quiere dedicar su vida a esto, es un día triste. Es un día en que parece que vuelven a ganar los mismos; lo que quieren hacer de este medio el negocio de su vida, los que al final lo único que miran al empezar el día es un papel donde están anotadas la audiencias, mal medidas, sin importan la calidad del producto y la trascendencia que éste pueda tener. Casi da igual cómo conseguir esa mágica cifra del share, lo importante es que tu cadena la tenga.
Pero amigos, ¿ustedes saben el poder que tienen los medios y las cosas que se pueden hacer con ellos? Créanme, ha quedado demostrado que éstos pueden cambiar las cosas, crear opinión, montar una revolución. Y no es difícil llegar a la conclusión y darse cuenta entonces, de que a las personas que los dirigen no les interesa que esto cambie. No se van a preocupar de si lo que en unas tertulias se dice es lícito o no. No.
Pero ni ellos ni nosotros nos hemos dado cuenta de una cosa; nosotros tenemos el mando, tenemos el poder. El poder de apagar la televisión, de cambiar de canal, de ir al cine, de leer un libro, o de tomar una cerveza… Es importantísimo eso. Que se queden ellos con su mierda, que nosotros nos buscaremos la vida para ver y escuchar aquello que nos haga pensar un poco, que no se limite al simple entretenimiento y así olvidarnos del mundo en el que vivimos. Vayamos un poco más allá. Que no nos traten como lo que nos creemos que somos. En pleno siglo XXI, tenemos cultura a nuestro alcance; por eso, apartemos de nosotros esas cosas a un cuartito trastero, como aquellas cosas que dejamos a un lado para poder poner otras nuevas y que nos gusta mucho más.
Andreu Buenafuente y su equipo, profesionalmente es un gran referente para un servidor, y digo es. Me han mostrado una forma de entender esto, de hacer las cosas y por qué no, de ver la vida. Tengo mucho, pero que mucho por aprender, y quiero hacerlo. Pero se ha marchado un maestro, un profesor en esto. En los casos académicos siempre viene un sustituto, que no tiene que ser ni mejor ni peor, simplemente diferente; pero ahora, permítanme que eche ya de menos a éste, que es y será siempre uno de los grandes humoristas y de las personas que hacen que este medio sea un poco menos malo de lo que es. Deja la puerta entreabierta para cuando se te acurra regresar. Gracias por estos años de no dejarme dormir para soñar de verdad.
Hasta pronto.


30 jun 2011

Agua

Somos nada, nos encontramos en un todo.
Valemos mucho, nos valoramos poco.

Inteligente, sencillo, gracioso. Gracias, modestia aparte, son cosas de la edad.
No queremos ser como los demás, somos dos gotas de agua, solo que tú eres hielo todavía, y yo estoy empezando a caer por el manantial, dejando todo a su suerte. Tú, todavía tienes que descongelarte, crecer. Aunque en el fondo, no somos tan diferentes,¿no?. Yo también tengo que descongelar algunas partes, algunas moléculas, crecer; tengo que conseguir por fin ser una gota de agua.
Una gota que pueda llegar a todos los sitios, colarse en todos tus recobecos, ser aquella en forma de sudor que acompañe nuestros besos, que moja tu pelo y que recorre tu cuerpo.

Dicen que somos agua. ¿Todos?

27 jun 2011

Frío en mis venas

Escuece, pica como sal en la herida.
Mientras el calor consume los dedos, yo me sigo quemando viendo pasar un tren con destino elahora.
Escucho música, no fumo, beber poco. Mis días fluyen entre acordes desafinados, versos truncados, miradas alicaídas e incluso perdidas.

Sueña que sueña la estrella. Que la noche nos confunde. Nos metemos en camas ajenas buscando ese calor en la habitación del olvido.
Brisa marina en mi cara. Cierro los ojos. Tranquilo. Recuerdo. Pienso. Persisto.

Emociones como flores en la piel. Sinceridad marchita. Sonrisas perdidas.

Frío en mis venas, dulce condena a vagar perdido buscando un agujero en el que meterme y buscar cobijo. Palabras más, palabras menos. Palabras escritas en la pared queriendo despedir nuestras miradas; ellas no se atreven.
Tus pechos buscan mis ojos, mis manos acariciarlos; sentirlos contra los míos mientras nuestras miradas, nariz con nariz, se cuentan que nadie más que nosotros es más importante como para dejar de hacerlo, de mirarnos.

17 jun 2011

Polvos mágicos

Partamos de cero, hagamos como que nada a pasado. Esta vez, pongamos las hojas del calendario dentro de un año.
Veamos qué hacemos. Tiro la mano y te cojo todo el cuello. Lamentemos lo que no somos, mientras me resigno a pasar páginas que me obligan a meterme en la cabeza; cómo meter un elefante en una caja de zapatos...Y la pregunta es: ¿por qué?.

El calor no deja pensar. Te imaginas a alguien contigo en la playa mirando la luna. Y yo me imagino que imaginas que soy yo la persona que está contigo. Qué difícil imaginar todo cuando no tienes nada a lo que poder agarrar esa imaginación.
El cansancio hace mella en mi DNI; mis pelos en la cara dejan ver que los 20 ya se corresponden a mi cuerpo, que mi mente anda sola, y que mi corazón no se deja llevar por cualquiera.

Juega que juega mi estrella, trasnochando y buscando sentido a los pensamientos que uno realiza mientras está en el baño.
Agárrame de las solapas, hazme levitar como nadie lo ha hecho. Todo es imaginación, unos polvillos mágicos, pienso en cosas bonitas y podré ir de tu mano a donde nunca nadie te ha llevado: el cielo.

Así me va, te gustaría sonreír conmigo de la mano, me gustaría ser yo el que trastocara tu inocencia y te borrara de la cabeza eso de que el mundo es fantástico, y te enseñará que puede ser mucho mejor si es conmigo, a mi lado.

8 jun 2011

Puedo

Puedo escribir las mejores palabras dedicadas a la luna, buscar canciones que cuenten algo sobre mi vida, caminar por las calles, esperando que cualquier chica guapa me agarre, me tape los ojos y me pregunte aquello de "¿quién soy?".

Puedo pintar con mis dedos en tus espalda, escribir nuestros nombres ocultos tras las sábanas, gastadas de no envolver nuestras caricias.

Puedo volar sobre tus caderas, imaginar que son carreteras por las que el tráfico denso no me deja disfrutar de las vistas de tus pechos.

Puedo beberme el mundo en dos vasos, esperar a ser el borracho que cada noche pierde el control, buscando entre risas y abrazos lo que no encuentro cuando no te tengo a mi lado.

Puedo creer en Dios, explicarle quien no soy, sentirme la mayor mierda mientras me miro al espejo y éste se ríe de mi.

Puedo soltarme las manos, quitarme las cuerdas que me atan, ponerme una cobarta, y parecer aquello que no creo que sea.

Puedo señalar a cielo con el dedo, y ser yo mismo el inútil que mira al dedo primero, esperando algún susurro que me quite este tormento.

Puedo bailar desnudo, besarte en la calle mientras llueve, meterte mano, hacernos daño, sonreír tumbado.

Puedo perder la cabeza, guardarla para cuando la necesite de verdad, para cuando la gravedad de nuestros cuerpos no sea una molestia para ambos dos.

Puedo actuar, fingir, esbozar una imagen de alguien que no estaría mal ser, viéndote volver y girando la cabeza al verme perder.

Puedo escuchar la mejor música que mi cuerpo pueda soportar, rendirme ante los pies de cualquier princesa a la que quitarle sus zapatos de cristal.

Puedo gustar, puedo ser odiado; ninguna de las dos la he buscado: siento decepción.

Puedo pensar, dejarme llevar a pasos agigantados, pero no sé que hago esperando en la estación del olvido a que llegue el tren con destino tu ombligo.

Puedo estar aquí, queriendo brotar en forma de emoción, en alguna parte de tu cuerpo, corazón.

Puedo temblar, hacer como que nada va a cambiar, sonrisa en la cara y caminar.

Puedo estar solo, encontrando en nosotros el yo que no soy.

Puedo ser tú, queriéndo ser yo el que ponga el oído para escuchar tus labios contándome en voz baja aquellas cosas que te preocupan, aquellas que nos encantan.

Puedo encender la luz, queriéndo estar a oscuras en la habitación de las dudas donde taparlas con el edredón del pecado y reposar mi cabeza en la almohada del deseo.

Puedo rozar tu cuerpo, soñar que todo es un sueño, que no tenemos dueño, que las hojas del calendario se vuelven a pegar y todo parece como volver a empezar.

Puedo hacer reír, ser el amigo simpático, invitarte a reflejarnos, como la luz de la luna en el mar en una noche fría de verano

Puedo reprochar, puedo obviar, puedo recordar, puedo imaginar, puedo odiar, puedo desear, puedo renegar, decir que nada de esto va a cambiar.
Puedo incendiar, puedo provocar, puedo dudar, puedo mirarte, puedo incluso desnudarte.

Pero hay una cosa que jamás logré:
Poder olvidar que te olvidé.

5 jun 2011

La noche se ha ido

Después de tanto tropezar, dando tumbos he llegado aquí...y no se está tan mal.

Caducada la sangre que corre por mis venas, mis pensamientos se derriten como una vela, las ojeras muestran que lo de dormir no lo llevo bien; que dormir viviendo no es lo mismo que vivir durmiendo.
Que las prisas no son buenas, que el agua en mis zapatos encharca los pasos, que no hay pez que viva en ellos, que todos van a contracorriente...¿o soy yo?

Que la ceguera me permite ver cosas que no había visto, que a partir de ahora camino un poco más despacito por si los bordillos de la calle se enfadan. Que ahora duelen las caídas, que ahora puedo hacerte caer; que dudo que caigamos juntos y que yo desde arriba veré tu caída.

Cirugía para corregir mis defectos, expuestos en vitrinas de plata a los ojos de cualquiera que quiera verme tambalear con la copa en la mano.
Y parece que no me agarro, que me deshago de nuevo entre unos brazos. Querer buscar tus ojos y no poder abrir ni los mios.
Buscando la salida de emergencia para esta puta vida, mientras brindo por lo que fuimos, por lo que somos y por olvidar lo que nunca seremos.
Sacrifiquemos otra noche. Cierra los ojos. No pienses. Mírame con los ojos cerrados. Háblame con tus labios en los míos.

¿Has visto qué hora es?
La noche nos ha comido; la noche se ha ido. ¿Y nosotros?
Perdona, no he estado.