21 abr 2013

Tardes

¿Qué buscas vividor?
¿Qué encuentras soñador?

Son las fotos que como metralla se clavan en mi piel, momentos sin los cuales, vivir no tendría ningún sentido.
No sé lo que busco, no sé tampoco a dónde voy.
Es simplemente una tarde tonta, el eco de una habitación a oscuras, el reflejo de la cueva donde habito.
Suspiro ante la evasión. Los domingos nunca fueron buenos para el recuerdo. Esta playa siempre estará vacía. Muchas son las historias, las aventuras, las despedidas. El frío que deja el verano cuando amanece demasiado temprano.
Es otra vida, podría ser suicida; eran otros tiempos, casi casi perfectos. Y no es que los eche de menos, pero siempre se añora eso que nunca tuviste.

Me encuentro solo vagando apuntado en un papel lo que a veces es el norte. Demasiado pasado para tan poco. Bebo a sorbos disfrutando este café, miro de reojo esperando a que llegue.

20 mar 2013

Beso robado

Se me apaga la voz. Los complejos me renacen.
Ahora o nunca para siempre nos quedarán estas viejas historias para contar.
Es precioso el amanecer desde esta esquina, se resienten nuestras almas que un día se vieron pasar.
Y no fui el mejor, tampoco lo pretendía.
Fueron 21 noches y sin reproches a la mente, sin cuestionarse el presente se montó el mendrugo y se marchó.

Era de esperar la caducidad, las pestañas chinas, los abrazos rotos que rozaban comisuras queriendo llegar a más.
Me disgustan las madrugadas que paso durmiendo pensando en el mañana. Sorprende todavía la vida cuando te encula, dejándote impávido y desarmado ante un beso robado.

3 mar 2013

La diferencia

Fui el guerrero que creyó ganar la guerra, la daga escondida en un bolsillo de mi pantalón, la coraza que me protege de todo aquello que no soy yo.

"Supera esto, no serás capaz", susurras mientras yo estoy cogiendo carrerilla y saltando hacia atrás con tal de llegar a tiempo a mi cita con el calendario.
Que él nunca miente. Que te pone contra la pared, que te asfixia la sien hasta hacerte recordar que no has llegado; que te quedan muchas sombras que iluminar, muchos charcos que pisar y cientos y cientos de rabos de lagartija que cortar, que en forma de complejos e inseguridades te impide dar un paso con la firme sensación de que es lo correcto.

Muchos han caído. Muchos se fueron por la puerta de atrás. Orgullo quizás, que en forma de sombras chinas dibuja mi realidad.
Va todo tan deprisa que muchas veces no nos paramos un segundo para disfrutar del paisaje. No se disfruta de quien por debajo de la mesa te coge la mano, quien levanta tu mirada del suelo y con una gran habilidad coge los hilos de mi marioneta interna y me dibuja una sonrisa.

Ser un melodramático, un cabezón por definición, la sombra de mi Peter Pan que se resiente cada mañana.
En un año he crecido más que en mucho tiempo. He agriado este carácter maltrecho por los palos, por las miradas hacia otro lado y la obviedad de no existencia.
Se me enfría el arroz cada vez que miro fotos. El doctor me recomienda que me aleje, pero el corazón no olvida y la memoria es frágil.

No sé a dónde voy. Qué puedo dar yo, qué necesito que me den... Dónde estaré el día de mañana. Quizás no sea la edad, sino darse cuenta que esto es de verdad. Vivir en este mundo, puto desafío.

Sin embargo, parece que aunque sea por simpático, le planto cara a los hijos de puta que se creen la élite de esta mierda inventada. Lo que no esperan y les sorprende, es que me la suda, que me cago en todo lo que puedan vomitar por esa sucia boca llena de mierda de tanto lamer anos.
Esa es la diferencia.

9 feb 2013

Cuentos

Es un momento perfecto, el eco de una canción que escupe las palabras a los ojos, que te miente diciendo la verdad y esconde los complejos que un día crecieron como rabos de lagartijas.
Impresionan las alturas, el vértigo de una ladera, de ver la cima tan alta y el caminar tan pesado. Son miles las palabras y tan solo dos las razones.

No se puede vivir así; que sin vivir viviendo, sin conciencia de pensamiento se ven pasar los sueños como bolas de humo que se esfuman entre las manos. No son maneras, son las esferas que en forma de ojo me dan una visión incorrecta de la realidad. Los pies que se cuelan en las arenas movedizas de mis largos días. Aquello de fallar y aquí no pasa nada, eso de pasar de las caras: miradas que no miran, el corazón no contamina.

Mis manos ahogan los suspiros, los abrazos al viento, el brillo que en mi voz los sentimientos apagaron hace tiempo. Se complican las esquinas, se hacen dulces las despedidas. Un minuto de silencio, que cuando pierda este autobús, con el siguiente vendrá lo de siempre; lo que parece que siempre encuentro en mis bolsillos en forma de soledad, de canciones de cantina que hacen de morfina y desafinan mis "hasta nunca".

Se empieza a hacer de noche. ¿Te acuerdas cuando salía y le poníamos el broche?
Que empieza y se acaba la vida, que esta pandereta no sea mi único argumento, que salga el genio de mi lámpara y me meta en otro sueño. Que las princesas ahora quieren ser torero, que por favor, me sorprenda el universo con otro cuento.


16 ene 2013

Dos minutos para soñar

Dejemos los asientos vacíos, los televisores apagados y con las manos en las orejas y los ojos fuertemente cerrados, transportémonos.

Sombras en la pared que me recuerdan que ahora no es el momento. Sorbos del coctel perfecto, de rincones secretos frente a un fuego apagado. Son delirios, la metástasis de las palabras que se trucan con solo salir de mi boca. Los precipicios que impiden tensar esta cuerda, el vaivén de nuestras espaldas una contra otra cayendo nuestros cuerpos al vacío.

Es cuestión de un segundo, de mirar el ombligo, de atronar las mentes con frases de Churchill, de mentir diciendo que mañana más, cuando no sabes qué mañana viene.
Sobre el hoy, nadie sabe: todos saben que saben, piensan que saben, desconocen el desconocimiento primero de la ofensa pecaminosa del presente.

Sufres delante del espejo, poco queda de lo que soñaste. Solo el capullo de la mariposa empieza a asomar la cabeza. Con ese flequillo de subnormal que te han obligado a dejar y que te hace sentirte un poco más seguro notando suavemente ese vientecillo de felicidad cuando sales a la calle.

Ya no quedan canciones que no hablen de sandeces y que digan que nos sobra el amor. Que los extremos siempre fueron buenos con tal de estar más cerca de tu lado. Que si la oscuridad viene a visitar tus días encuentres la luz que buscas en tu vida en esa sonrisa, en esas caderas infinitas. Y si la noche viene a visitarte y te recuerda que el día no fue aprovechado, todo sea un poco menos malo si estás a mi lado.

Y si el frío de estas mañanas hace que despiertes más rápidamente, que no te quite eso las ganas de soñar.

27 dic 2012

La razón del rey

Nuestro querido y alabado rey ha salido en su ya clásico y en ocasiones molesto -estás en el buen ambiente familiar y de repente aparece un señor que en ocasiones se asemeja a un vendedor productos de limpieza- discurso de navidad.

Su orgullo no lo sé, pero mi satisfacción es volver a ver a este buen hombre todos lo años, casi como la típica visita del familiar lejano que viene a estos banquetes que en forma de bucle colman tu alimentación (cuando crees que has terminado, tienes otra, parece que nunca terminan). Y entre festín y festín, tu madre te dice que te tomes un yogurt para no "irte con el estómago vacío": me cuesta explicarle que si lo único que no está mi estómago, es vacío.

Pero no nos vayamos del tema. Ha salido JC I, "jeyce one" para los más internacionales o fabricantes de perfume, con esa tomas de cámara imposibles que ni en Avatar, ese belén carente de reses... Y sí, eso parece que fue lo más importante que pasó.

Mi padre me decía, "no sé para qué lo ves, si no va a decir nada de lo que tiene que decir".
Y yo, como ese niño inocente que tiene fe en las personas mayores, le contesté que esperará, que ahora diría algo.

El caso, que mi madre diciendo que cogiera rebeca por si cogía frío al cruzar la calle para ir a casa de mis tíos, el teléfono sonando, mi padre con su característico buen humor acordándose de la familia real y tocando a la puerta mis abuelos a ver si bajamos, por si no llegamos a tiempo y tardamos media hora pasar el paso de cebra -quién sabe si han puesto un semáforo nuevo-.
Al final, no me enteré de lo que dijo. La cena fue bien, como cada año, pero yo no pude ver el discurso de nuestro rey. Lo peor, no está en perderse la línea argumental del guion perfectamente preparado por la Casa Real; lo peor fue darle la razón a mi señor padre: eso fue lo peor.

2 dic 2012

¿Dónde está Zapatero cuando se le necesita?

AVISO: Abstenerse carentes de sentido del humor. 


A mucha gente se le ponen los pelos de punta con solo pronunciar el nombre de ZAPATERO. Y es que el hombre de las cejas imposibles ha sido uno de los más acusados por no reconocer la crisis en la que estamos inmersos y no pinchar esa bonita burbuja en la que vivíamos. Nadie puede olvidar cuando estábamos en laChampionsLí...

Pero es que nuestro amigo del frenillo nos está haciendo pasar por el aro continuamente con recortes y más recortes. Quiere cepillarse las pensiones, hacer más difícil la vida a los discapacitados, dejarnos sin medicamentos, sin educación...

Digamos que de popular, solo tiene el nombre del partido. Dice que hace las cosas que tiene que hacer... pero nadie le ha dicho que lo que tiene que hacer es marcharse - o por lo menos igualarse la barba con el tinte-.
Con Zapatero vivíamos mejor. Sin ninguna duda. Los gays se casaban, podían tener hijos - adoptados-, los soldados volvían a casa después de una guerra inventada, las niñas de 16 podían extirparse los fetos no deseados a cual verruga... Sí. Eran otros tiempos. Otros políticos muy buenos como Zerolo o Sinde, o aquella Ministra de Sanidad...

Ahora tenemos políticos como apolillados. Como sacados de una foto en blanco y negro. De faldas con borlas, de blusas de mi abuela, de bigotes mal pintados, de calvas con cuatro pelos... El otro gobierno era mucho más... ¿guapo? Sí.

Zapatero era mejor. Como más agraciado y más joven. Con esos ojos verde acuarela, ese principio de chepa sin llegar a ser jorobado, esas hijas que por pecar y ser hijas de un socialista fueron condenadas por Aznar a parecer recién llegas del mismo infierno.

Y es que cualquier socialista ahora se pregunta dónde estará su líder. El pasado domingo salió para celebrar el 30 aniversario del primer gobierno socialista de la mano de Felipe González.
La masa quiere su vuelta. Quiere pensar que lo de Rajoy es una broma pesada y que el punto álgido del chiste viene con su retorno.


Zapatero sí que se estará descojonando en su casa, sí...