22 jun 2013

Lo que de verdad importa

Porque no te quiero tanto y solo necesito un atisbo de felicidad, de ti y de nosotros.
Que hay que cambiar el mundo y enseñarles que NUNCA 1 + 1 fueron 2.
Pasas como una apisonadora por mi calendario, cubres las honras y las deshoras, poniendo un beso a mis gritos y un abrazo a cada mal gesto.
Me enseñaron a agarrarme a cualquier atisbo de felicidad, a que con la mirada sobren palabras...
Te sientes seguro, sabiendo que como soy caeré, pero ahora soy consciente de que lo primero que veré serán tus pies.
Palabras sordas para celebrar el primero de abril y que un demente se ha encontrado con la isla del tesoro, con las minas del rey Salomón.
Poco o nada soy. Me has enseñado a ver el lado bueno de las cosas, a discutir con quien se queda el perro y hacer que esto valga la pena, pensando que ahora no soy yo, sino nosotros.
Las mejores princesas no están en los cuentos; su padre no caza elefantes y no tiene un reality.
Cógeme la mano, hagamos un corte de mangas a los fantasmas y recuérdame lo que de verdad importa.

21 jun 2013

Papel mojado

Llevo días queriendo expresarme, queriendo susurrar con palabras mientras espero el próximo autobús con destino excéntrico.
Un abrazo sobra, la espinita del que pudo y se quedó mirando; y mientras al que pisaron sirvió como ejemplo de cada paso.
Me hipnotizan los reproches, las falsas corazonadas, los enemigos buscados que se besan a escondidas en el callejón del sinsentido.
Es el piano de las olas, el manantial de sentimientos que cada mañana decido tirar por el retrete. Las falsas esperanzas, el reflejo de unos ojos pidiendo en gritos sordos un poco de calor.
Días donde un pedazo de cielo es reservado, donde cogerse de la mano es la salvación hacia el paraíso y una risa se parece a la melodía sinfónica más perfecta jamás hecha.

Las formas de los cuerpos imposibles, de los días que pasan inadvertidos, del papel mojado para escribir mentiras con toques de verdad.

31 may 2013

Capitán

Son las sorpresas, las fiestas de cumpleaños en las que desoplas velas, los globos a los que he inhalado todo el helio, los sueños sin diástole ni dueño.

Las paredes saben demasiado; pequeñas virtudes hechas defectos, dudas infinitas de ser quienes somos. El eco de cualquier canción, la soledad de un resacón.
Es el espíritu imperecedero de quien se fue sin besarme en los labios, que dejó los zapatos debajo de la cama olvidados.

Si los principios no llenan los pantalones, son las reflexiones de un barco perdido en la madrugada de lo onírico, del capitán de la vida que algún día imagino. Derrochamos paisajes, crecimos entre animales, caníbales enamorados surcando mares, cerrando bares.

Y es que ya no bebo lo que bebía, ya no susurro a mujeres al borde de un precipicio. Me sacan de quicio las preposiciones indiscretas, los verbos de no poder acercarme demasiado, el adjetivo de lo pluscuamperfecto que se hace sustantivo de lo que quiero.

Puedo parecer ingénuo, pero callo más de lo que quiero; sé más de lo que pienso y pienso tanto que me ciego.
Sudando la tristeza del "ponme otra copa", de "la última y nos vamos" y esta noche está "todo pagado".

El día a día me confunde. Me atonto con relojes digitales donde no giran las manijas de la vida, donde no espero que me señalen el norte del destino, donde pican los gritos de los niños a la salida del colegio.

Pongo canciones tristes. Ya no me hablan de lo real, de lo que puedo palpar, de las lágrimas de la soledad verdadera, de los abrazos rotos que le das a una puta de carretera.
Otro chute de morfina, otro cigarro apagado en la yaga de mis pies, que descalzo anduvo por drogadicto perdido por los pliegues de tu piel.

22 may 2013

Palabras sórdidas

Sorpresas y lágrimas, la tristeza de quien se marcha con los ojos cerrados, la desesperación de ver la inutilidad.
Quizás sea el tiempo, el roce de los minutos con mi rutina, las voces sordas con las que nunca te dije. Pero ahora, nunca nadie podrá escupir al firmamento fingiendo perplejidad.

Antes o después. El peso de la gravedad del que no piensa, de los que sueñan con los ojos abiertos y maman cualquier punta de zapato.
Recorre lo que te queda, no pienses en nada, solo en lo que te acompaña. Fingir es de sinceros, de mecheros agotados de tanto picar piedra, de tanto encenderse cada día.

Otra vez esa sensación de querer acercarme demasiado, de quererte sentir un poco más cerca. Es casi lo perfecto. Volvamos al teatro, bésame y vivamos el presente que nos tocaría.
Cuesta no llegar; el paso lento y pesado de los días eternos, de la nada en que nos hemos convertido.
Gira tu cuerpo y parpadea los ojos para vernos un poco más claramente. Ya no nos encontramos; nos perdimos en el bosque del futuro, en el pasado atontado de los juegos por debajo de la mesa.

Son especiales las madrugadas en las que tú te vas antes a la cama, en las cuales, aquí no ha pasado nada.

21 abr 2013

Tardes

¿Qué buscas vividor?
¿Qué encuentras soñador?

Son las fotos que como metralla se clavan en mi piel, momentos sin los cuales, vivir no tendría ningún sentido.
No sé lo que busco, no sé tampoco a dónde voy.
Es simplemente una tarde tonta, el eco de una habitación a oscuras, el reflejo de la cueva donde habito.
Suspiro ante la evasión. Los domingos nunca fueron buenos para el recuerdo. Esta playa siempre estará vacía. Muchas son las historias, las aventuras, las despedidas. El frío que deja el verano cuando amanece demasiado temprano.
Es otra vida, podría ser suicida; eran otros tiempos, casi casi perfectos. Y no es que los eche de menos, pero siempre se añora eso que nunca tuviste.

Me encuentro solo vagando apuntado en un papel lo que a veces es el norte. Demasiado pasado para tan poco. Bebo a sorbos disfrutando este café, miro de reojo esperando a que llegue.

20 mar 2013

Beso robado

Se me apaga la voz. Los complejos me renacen.
Ahora o nunca para siempre nos quedarán estas viejas historias para contar.
Es precioso el amanecer desde esta esquina, se resienten nuestras almas que un día se vieron pasar.
Y no fui el mejor, tampoco lo pretendía.
Fueron 21 noches y sin reproches a la mente, sin cuestionarse el presente se montó el mendrugo y se marchó.

Era de esperar la caducidad, las pestañas chinas, los abrazos rotos que rozaban comisuras queriendo llegar a más.
Me disgustan las madrugadas que paso durmiendo pensando en el mañana. Sorprende todavía la vida cuando te encula, dejándote impávido y desarmado ante un beso robado.

3 mar 2013

La diferencia

Fui el guerrero que creyó ganar la guerra, la daga escondida en un bolsillo de mi pantalón, la coraza que me protege de todo aquello que no soy yo.

"Supera esto, no serás capaz", susurras mientras yo estoy cogiendo carrerilla y saltando hacia atrás con tal de llegar a tiempo a mi cita con el calendario.
Que él nunca miente. Que te pone contra la pared, que te asfixia la sien hasta hacerte recordar que no has llegado; que te quedan muchas sombras que iluminar, muchos charcos que pisar y cientos y cientos de rabos de lagartija que cortar, que en forma de complejos e inseguridades te impide dar un paso con la firme sensación de que es lo correcto.

Muchos han caído. Muchos se fueron por la puerta de atrás. Orgullo quizás, que en forma de sombras chinas dibuja mi realidad.
Va todo tan deprisa que muchas veces no nos paramos un segundo para disfrutar del paisaje. No se disfruta de quien por debajo de la mesa te coge la mano, quien levanta tu mirada del suelo y con una gran habilidad coge los hilos de mi marioneta interna y me dibuja una sonrisa.

Ser un melodramático, un cabezón por definición, la sombra de mi Peter Pan que se resiente cada mañana.
En un año he crecido más que en mucho tiempo. He agriado este carácter maltrecho por los palos, por las miradas hacia otro lado y la obviedad de no existencia.
Se me enfría el arroz cada vez que miro fotos. El doctor me recomienda que me aleje, pero el corazón no olvida y la memoria es frágil.

No sé a dónde voy. Qué puedo dar yo, qué necesito que me den... Dónde estaré el día de mañana. Quizás no sea la edad, sino darse cuenta que esto es de verdad. Vivir en este mundo, puto desafío.

Sin embargo, parece que aunque sea por simpático, le planto cara a los hijos de puta que se creen la élite de esta mierda inventada. Lo que no esperan y les sorprende, es que me la suda, que me cago en todo lo que puedan vomitar por esa sucia boca llena de mierda de tanto lamer anos.
Esa es la diferencia.